| Miércoles, 20 de agosto de 2008 | |||||||||||||||||||||||||||||
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>> Portada > Pacientes > Obesidad OBESIDAD Dr. Marcos Fernández Carral. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Central de Asturias.Oviedo. España. Índice: ¿Qué parte de la población es obesa? ¿Cómo se clasifica la obesidad? Fecha de actualización: noviembre de 2004 Se puede definir como una alteración de la estructura corporal, caracterizada por un exceso de tejido adiposo, que implica un peligro para la salud. Dicho exceso de tejido adiposo se traduce en un exceso de peso (no todo exceso de peso traduce exceso de grasa), que se asocia a un incremento de la morbimortalidad a largo plazo , disminuyendo la esperanza de vida. La preocupación de la sociedad actual por la obesidad, se debe fundamentalmente a dos causas: por un lado, se trata de una enfermedad crónica asociada con enfermedades que son la primera causa de muerte en los países desarrollados, y por otro lado, a razones estéticas que hacen de la delgadez el ideal de belleza. ¿QUE PARTE DE LA POBLACION ES OBESA? El número de obesos varia según los criterios y los métodos usados para valorar la enfermedad. A pesar de las diferencias, puede estimarse que el problema de la obesidad está aumentando en los últimos años, en todas las poblaciones desarrolladas. Actualmente encontramos en España una prevalencia en torno al 15-23% de la población adulta. Es más frecuente en mujeres, aumentando hasta la sexta década en dicho sexo y hasta la quinta década en varones. Existen numerosas formas de medir o valorar la obesidad, siendo el Indice de Masa Corporal o Indice de Quetelet el más usado internacionalmente en la actualidad.
La obesidad debe considerarse como un conjunto de síntomas heterogéneo y multifactorial, no como una única entidad que responde a una causa concreta. A la hora de intentar explicar porqué se produce la enfermedad, debemos de valorar y analizar muchos aspectos, ya que con todo lo estudiado hoy en día no se puede decir que se deba a una causa determinada. Entre los factores que pueden intervenir en la génesis de la enfermedad, destacamos los siguientes: Susceptibilidad genética: Actualmente están siendo muy valorados los factores genéticos como predisponentes a la enfermedad, y numerosos datos indican la posible existencia de una base genética. Se estima que entre un 30-50% de la enfermedad estaría determinada genéticamente. En la actualidad han sido clonados determinados genes (gen tub, gen de la leptina, db,...), cuyas mutaciones están relacionadas con la aparición de la obesidad en animales, y algunos de ellos podrían tener un papel importante en la biología humana. Defectos en el gen de la leptina dan lugar a una síntesis incorrecta de su proteína o de su receptor, lo que provoca una ausencia de dicha proteína o bien de sus efectos en ratones obesos. El tratamiento de dichos ratones con la proteína produce una reducción de la ingesta y de la obesidad. Otros genes como los del receptor beta-adrenérgico, factor alfa de necrosis tumoral, y lipoprotein lipasa, han sido implicados en el desarrollo de la enfermedad, si bien su contribución al conjunto de la enfermedad es menor. Los antecedentes familiares en los obesos son muy frecuentes; así, el riesgo de padecer la enfermedad es del 40% si un progenitor es obeso, aumentando al 80% si ambos lo son, mientras que si ningún progenitor padece la enfermedad el riesgo es del 10%. Por otro lado, esta demostrado que el índice de masa corporal de los niños adoptados se relaciona más con el IMC de los padres biológicos que con el de los padres adoptivos. Un hecho bien documentado en la práctica clínica, es que no todas las personas ganan peso con la misma facilidad, y que algunos obesos no comen más que personas de características similares que se mantienen delgadas. Aunque no se conoce la causa de este hecho, se supone que dichas diferencias pueden radicar en distintas formas de eliminación del calor en los sujetos, es decir, en diferencias en la capacidad termogénica. La producción de calor inducida por la comida es menor en sujetos obesos que en no obesos, almacenando dicha energía en forma de grasa. Los individuos genéticamente predispuestos a ser obesos, depositan grasa con más facilidad, estando esto relacionado con una alteración en la sensibilidad a la insulina, alteración en la lipoprotein lipasa muscular, y/o alteración en enzimas relacionadas con la beta-oxidación de las grasas. Por último, también relacionado con la susceptibilidad genética, está el control de la ingesta alimentaria. Cuatro procesos regulan el nivel de dicha ingesta, y trabajan juntos para inducir la saciedad: Factores olfatorios y gustativos, la distensión gastrointestinal, liberación de hormonas gastrointestinales (colecistoquinina ,...) , y activación del sistema nervioso simpático. El control global de la ingesta se realiza en una parte del cerebro denominada hipotálamo, que integra toda la información recibida y regula el nivel de dicha ingesta. Existe una teoría actual, según la cual, el factor más importante que regula el control de la saciedad por el hipotálamo, sería el equilibrio del sistema nervioso autónomo ( parasimpatico y simpático ) . En los obesos, se produce un aumento de la actividad del sistema nervioso parasimpatico, a través de la alteración en la secreción de la molécula llamada "neuropeptido Y " , producida en el hipotálamo y que estimula la ingesta, disminuyendo el sistema simpático y aumentando el parasímpatico. Factores culturales: El patrón cultural es decisivo en la génesis de la obesidad, dando lugar a un exceso de nutrición y falta de actividad física. Si se produce un aumento del ingreso calórico y/o una disminución del gasto energético, se produce un aumento de la grasa en el organismo, que conlleva a la obesidad. Los hijos de padres obesos presentan mayor preferencia por alimentos ricos en grasas y mayor consumo de grasa que los hijos de padres con peso normal. Dicho comportamiento alimentario da lugar a un aumento gradual del peso, y esta influenciado por el patrón cultural, que facilita una mayor disponibilidad y mayor exposición a dichos alimentos, así como alteraciones en la distribución horaria de la ingesta aumentando el aporte entre comidas. Factores sociales: Es un hecho constatado que la obesidad se distribuye de manera diferente en la población y depende del nivel de desarrollo del país. En los piases desarrollados la obesidad es más frecuente en individuos de menor nivel socio-económico, mientras que en los países en desarrollo existe mayor frecuencia en los individuos de mayor nivel. En los países en desarrollo la asociación se explica por dos razones: En ciertas culturas el sobrepeso es visto como un signo de prestigio social, y por otro lado los individuos con mayor nivel socio-económico tienen mayor disponibilidad de alimentos. En los países desarrollados, la asociación de obesidad y menor nivel socio-económico se explica por numerosos factores: El ejercicio físico ( los individuos de mayor nivel socio-económico realizan mayor ejercicio físico fuera del trabajo ), factores culturales (los individuos de mayor nivel creen con más frecuencia que su peso esta por encima del deseado, adoptando medidas para disminuirlo: dietas, etc. ), la movilidad social (se ha observado que la enfermedad en la adolescencia tiene consecuencias en la edad adulta, como menor frecuencia de casamientos, menores ingresos y menor nivel de estudios). La obesidad parece ser un estigma que produce discriminación social, y es erróneamente entendido como un defecto dependiente exclusivamente del control voluntario. De todo esto se desprende que la obesidad tiene consecuencias sociales en el individuo, y el nivel socio-económico condiciona la presencia de obesidad. Factores hormonales: Varias hormonas se han relacionado con la obesidad, sin embargo es más probable que estas hormonas intervengan en la enfermedad sin ser su causa directa. Algunas enfermedades endocrinas se relacionan con la obesidad, como el síndrome de Cushing, síndrome del ovario poliquístico, ... y la obesidad inducida por drogas ( clorpromacina, tioridazina, amitriptilina, valproato, carbamazepina, ... ). ¿COMO SE CLASIFICA LA OBESIDAD? Existen tres formas fundamentales de clasificar la enfermedad:
Interrogatorio: Es el momento más importante del examen clínico. Debe de ser largo y preciso, y abarca los siguientes puntos:
Exploración física: Incluye la talla, peso, IMC, tensión arterial, bocio, hirsutismo... . Exploraciones complementarias: Hemograma, bioquímica (función hepática, renal, perfil lipídico, ácido úrico, glucemia ); en general puede ser necesario un análisis de la función endocrina, con determinación de hormonas tiroideas y función suprarrenal. Se puede valorar solicitar electrocardiograma y radiografía de tórax.
El tratamiento de la obesidad es complejo y a menudo insatisfactorio, ya que a la larga se suele fracasar, volviendo a recuperar el peso inicial. Tras cinco años de tratamiento el porcentaje de éxito se establece en torno al 10-20%, para una disminución del 10% sobre el peso inicial. El objeto del tratamiento es doble: por un lado se pretende controlar el peso hasta disminuir el riesgo de desarrollar alguna complicación, y por otro, responder a la demanda de un individuo que no se encuentra a gusto con su estado físico. El tratamiento debe de adaptarse a cada obeso en particular, respetando sus características personales (físicas y psíquicas); y las metas han de ser razonables, fijando la perdida de peso deseable y duración del tratamiento. La obesidad androide debe considerarse prioritaria frente a la periférica por su alto riesgo de complicaciones metabólicas, así como aquellas obesidades mórbidas u obesidad con patología asociada (ECV,...). Son factores de buena evolución ante el tratamiento: la juventud, existencia de factores de riesgo o patologías asociadas, poco tiempo de evolución de la enfermedad y la motivación (a más motivación mayor éxito con el tratamiento). El tratamiento se basa en cinco puntos fundamentales: Dieta, Ejercicio físico, Modificación del comportamiento; Medicamentos y Cirugía. Pasaremos a examinar cada uno de ellos.
Bibliografia: 1.- Carbajo Caballero, M.A. "Gastroplastia vertical anillada en el tratamiento de la obesidad clínica grave. Resultados y complicaciones". Revista Española de enfermedades digestivas, 1998; 90 (8):545-548. 2.- Duncan, Bondy, Rosenberg. "Enfermedades del metabolismo". Salvat editores.Barcelona.1979. pag. 461-479. 3.- Farreras, Rozman. "Nutrición: la obesidad". Medicina interna. Ediciones Doyma S.A. Barcelona. 1992. Pag 1936-1943. 4.- Grande Covian, F. "Nutrición y salud". Ediciones temas de hoy S.A. Madrid. 1996 5.- Gutierrez-Fisac, J.L. "Obesidad y nivel socio-económico".Medicina clínica. Barcelona. 1998; 110:347-355. 6.- Flier JS. En Harrison´s Principles of Internal medicine, 15th edition. McGraw-Hill. 2002. Vol 1. 564-573. 7.- Ortega R. M., Andrés P. "Hidratos de carbono y obesidad". Medicina clínica. Barcelona.1998;110:797-801. 8.- Rius Cornadó, X. "Tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida. Cirugía bariátrica". Revista Española de enfermedades digestivas. 1998; 90(8): 541-544. 9.- Villazón González F."Programa de obesidad para el área sanitaria de Oviedo". Servicio de endocrinología y nutrición. Hospital Central de Asturias.1997.
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